Convertida por méritos propios en un acontecimiento en sí misma, Björk multiplica titulares a dos meses del lanzamiento de su séptimo álbum de estudio, 'Biophilia'. En parte gracias a los dos primeros singles -'Crystalline' y 'Cosmogony'- que ya circulan en la red y al magnífico especial que Dazed & Confused le dedica para celebrar su número 200. Pero especialmente por el lúdico y sofisticado formato que la artista islandesa ha escogido para su nueva colección de canciones.
El álbum se presenta como un avanzado juego multimedia para iPhone, iPod Touch y iPad que celebra todas las posibilidades del sonido explorando distintos fenómenos naturales. Cada una de las diez canciones del disco ha dado lugar a una aplicación informática que permite modificar la pista al antojo del oyente, ahondar en los principios científicos en los que se inspira y animar las imágenes con las que distintos diseñadores la han ilustrado.
'Biophilia' pone música a fenómenos como la ordenación de los sistemas planetarios o la fricción atómica. Una de las canciones-juego, 'Virus', convierte al oyente en una célula luchando contra el ataque de un invasor. Y de su resistencia a la infección depende el desarrollo del tema. Para ambientar estas estampas músico-científicas, se ha adaptado a entornos digitales una serie de instrumentos antiguos, entre los que destaca un órgano de tubos controlado por Ipad.
Quien prefiera a Björk en formato siglo XX siempre podrá comprar el disco en su versión convencional o experimentar el nuevo repertorio en vivo. La gira de presentación está limitada a audiencias reducidas y consiste en una serie de residencias en diversas ciudades europeas donde se van a instalar hasta talleres musicales para niños con material didáctico procedente del álbum.
Puede que sus detractores encuentren ahora nueva munición contra la ambiciosa artista islandesa, pero la síntesis entre las fuerzas primitivas de la naturaleza y el poder transformador de la tecnología siempre ha inspirado su trabajo. Para una experta en fusionar la más estricta ortodoxia musical con la experimentación más avanzada, 'Biophilia' representa el previsible salto a la informática de una fascinante exploración sonora cuyo virtuosismo no conoce límites.