Los planetas se han mantenido siempre en el ojo del huracán, viendo cómo iban cayendo grupos y grupos en combate, mientras se dedicaban a madurar y componer en su Granada natal, en un camino hacia la abstracción, que ha tenido siempre como constantes el agridulce y la luz oscura como motores de búsqueda personal, incluso dentro del pop más brillante de sus primeros discos.
Y de repente el flamenco. El flamenco y la música pop en este país han ido muchas veces de la mano, pero de una manera folclórica y superficial. Los Planetas por el contrario se han mirado en el espejo del flamenco y han encontrado un pozo profundo que les une a la tradición de su tierra en lo sustancial; la tremenda belleza que hay en la alquimia que une el amor y el dolor.
El último disco ‘Una Opera Egipcia' es un paso más en esta Eneida contemporánea. Como hábito de supervivencia, Los Planetas colocan siempre tres temas indiscutibles, que permiten que el disco no sea un batacazo comercial. En esta ocasión ‘Romance de Juan de Osuna' que es una versión de una canción de Manolo Caracol, ‘soy un pobre granaino' y ‘no sé cómo te atreves'. En esta última la voz femenina de La Bien Querida es un soplo de aire más que fresco, que después de toda una discografía de resentimiento, trepanaciones y asesinatos masivos al otro género, parece calmar con el solo toque de sus dedos toda la ira acumulada.
Las canciones son de una linealidad brutal, fuera de la típica progresión indie (una misma línea de bajo, que se va acompañando de guitarras y batería cada vez mas ensordecedoras). Es espectacular como consiguen mantener la atención en la canción; Mucho hay aquí de las virtudes de la música electrónica. El ejemplo más claro es el último tema ‘Los poetas', diez minutos de horizontes eléctricos, con un recitativo monocorde desde el que profetizan ‘Este es el libro de la ley del universo...'
Enrique Morente aparece también en la gloriosa recta final del disco, tendiendo la mano desde el otro lado del espejo, como ya hiciera con Lagartija Nick ó sus amigos de Sonic Youth. Caminos distintos, Granada-Nueva York, Nueva York- Granada, copiar los sonidos de fuera para volver al origen diecisiete años después, con el espíritu de Federico García Lorca planeando entre el ruido.