Una vuelta al lenguaje, mostrando a través de él.
El Museo Reina Sofía acoge, desde el pasado 25 de noviembre, hasta el 1 de Marzo la obra de Ferrari (Argentina, 19209) y Schendel (Suiza 1919-Brasil 1988). La obra de estos dos virtuosos se encuentra profundamente marcada por un interés común, la poesía- además de vivir en Italia y compartir trayectoria artística en Brasil-. Ambos fueron poetas en algún momento de su vida y conocieron a Rafael Alberti y Haroldo de Campos, respectivamente. En el caso de Ferrari, su Sermón de la Sangre, esconde un texto escrito por Alberti.
Durante los 60, en pleno auge del arte conceptual, se orientación artística tomará una vía diametralmente opuesta, buscando en sus obras el aspecto, el estremecimiento, del lenguaje, del cuerpo, en contraposición a la imperante búsqueda del concepto.
En 1965, con 'La Civilización Occidental y Cristiana', Ferrari muestra un Cristo crucificado sobre un bombardero estadounidense, cual queja ante la guerra de Vietnam. El artista reflexiona sobre el arte, y muestra con sarcasmo su opinión sobre los poderes de Iglesia y Estado. El artista, considerado por el New York Times, como uno de los cinco mejores artistas plásticos vivos del mundo, continuaría su trayectoria realizando obras de dibujos con escrituras, series de dibujos abstractos y esculturas con alambres. Uno se siente invadido de sensaciones, al contemplar filamentos a modo de cuerpos finamente enredados, alambres que reflejan hombres desgarrados.
A su vez, Schendel, experimenta y realiza gran parte de su obra con hojas rectangulares de papel japonés, dibujos y esculturas; Droguinhas y Trenzinhos. Las esculturas, están realizadas por miles de nudos, que parecen hombres, unidos todos entre sí en un mismo enredo, lazada que se enlaza a sí. Schendel juega con la opacidad, la transparencia de la materia.
'El Alfabeto Enfurecido' muestra dibujos, collages, esculturas y obras "creadas para el momento presente", palabras de Pérez-Oramas, comisario de la exposición. Juegan con lo opaco, las transparencias, la materia, los movimientos de la mano al escribir, los movimientos en sí, el cuerpo, el aspecto, el lenguaje como medio de expresión, cada tipología de ese lenguaje cual estado de ánimo, o gesto u opinión,
Una vuelta al lenguaje, mostrando a través de él.
Pau — Dijo el 24/02/2010 10:39am
Interesante colección de ambos artistas.
Leon Ferrari fue gustándome más y más, conforme avanzaba en el trazado en el que fueron dispuestas las obras.
Esculturas de alambres, filamentosos, fríos, asfixiantes, sin embargo extrañamente humanos. Cuadros literopictóricos, retorcidos con exquistia caligrafía que envidiaría más de un diseñador gráfico y por fin collages.
Collages, algunos tridimensionales, texturizados, con más filamentos, retorcidos, imbuyendo trocitos de imágenes, suspendidas en un tejemaneje corrosivo. Collages simplones, simplones por tratarse simplemente la combinación de dos imágenes auto-des-re-contextualizadoras, adquiriendo, paradójicamente una brutal carga político crítica. Collages que me enamoraron como enamorado de los collages que soy.
Schendel, Mira, tipografias, transparencias, texturas, Esculturas , estas de nudos, blanduzcos, retorcidos orgánicos, con el mismo componente humano... y papel, mucho papel japonés como base de su obra, recordándome, aunque nada tenga que ver, esa gran película que es "the pillow book".
Enhorabuena por vuestra, esta, nueva incursión artística.
Saludos.
( Hace 2 años )