Parada obligatoria en una fotografía.
Internacionalmente conocidas tanto por su indiscutible calidad como por la controversia que generaron en su día, las fotografías de Robert Mapplethorpe son una referencia obligatoria para entender el arte en la fotografía del siglo XX. Su obra es mostrada ahora en el NRW-Forum de Düsseldorf, después de un largo stop en la trayectoria de las fotos —la última vez que vieron la luz fue en la Kunsthalle de Hamburgo en 199—, en una exposición que lleva como título el nombre de su autor y que permanecerá abierta hasta el próximo quince de agosto.
La delicada y minimalista mirada de Mapplethorpe queda reflejada en alrededor de ciento cincuenta fotos que nos acercan a la evolución del artista. Desde sus primeras polaroids hasta los famosas retratos de Patti Smith o Andy Warhol, pasando por sus homoeróticos desnudos o sus floridos bodegones de orquídeas y lirios.
Definitivamente, y tal y como opina el curador Werner Lipper, es ésta una exposición a la que hay que asistir y que no necesita ningún tipo de justificación, pues su contemplación no es una simple alternativa, sino una necesidad artística, una parada obligatoria.