Nacidos para morir. El arte efímero invade "temporalmente" la Casa Encendida.
Dos meses será el tiempo que la muestra 'On & On' viva dentro de la Casa Encendida, un tiempo en necesario para que las obras recorran su propia existencia a la vista de los espectadores, en una muestra de arte efímero que hace hincapié en la disolución, la fragilidad y la descomposición, enfrentando evolución y memoria a lo largo y ancho de las salas de exposición de este centro de Caja Madrid dedicado al arte contemporáneo.
La experiencia temporal ya comienza antes del principio de la visita, en las colas que cabe esperar de una muestra gratuita y divulgativa, voluntariamente accesible a todo el público. El visitante entra entonces en un paisaje desértico donde las ramas secas son sustituidas por guitarras sobre las que, al posarse, una bandada de pájaros componen lo que podría ser la banda sonora de cualquier filme indie: es la pieza de Céleste Boursier-Mougenot.
Sala tras sala se suceden obras creadas en su mayoría para el espacio que ocupan; Anya Gallaccio excita el olfato con su habitación recubierta de chocolate o sus enormes candelabros circulares que se derriten delante del espectador. Más adelante en el recorrido, Martin Creed enuncia un agudo discurso sobre el tiempo, su periodicidad y repetición en 'Work No. 227', una sala cuya iluminación se enciende y apaga en secuencias de cinco minutos.
La descomposición como evidencia del carácter cíclico de la vida será la clave en la evidente y directa obra 'La crypte' de Michael Blazy -la reproducción de un esqueleto en materia orgánica será consumido por microorganismos y gusanos-, así como en la pieza de Claire Morgan con su descomposición de fresas que penden del techo. Incluso la alarma apocalíptica contra la tecnología tiene cabida en 'The Conference', de Gerda Steiner y Jörg Lenzlinger, donde flores químicas de un rosa postnuclear nacen de ordenadores y teléfonos sobre una mesa de reuniones.
Hasta trece artistas, entre los que también se cuenta Andy Goldsworthy, que imprime su marca en calles bajo la lluvia, conforman 'On & On' en su reflexión sobre la permanencia del arte en la era de la documentación y archivo digital masivos. Discursos todos ellos pertinentes e incluso interesantes para convertir la exposición en un espectáculo "para toda la familia", que habremos de rescatar -con la ayuda de propia la voz de los artistas grabada en una no-audioguía- en la visita a 'On & On'.