Blogothèque propone nuevos ritos de una tribu a las que todos estamos invitados; apartamentos, música y vídeo son el nuevo hogar.
Un rendez-vous en las calles parisinas, asistentes: Vincent Moon, un grupo musical, la cámara del primero y los instrumentos del segundo. En estos años de comida bio en paquetes de papel reciclable y muebles de cartón reutilizado, nada como un concierto para llevar y ser consumido en el camino que salve a grupos y eleve el vídeo documental a arte de masas.
Era aún el año 2006 cuando Chryde creó una web que el director de videos musicales y cineasta experimental Vincent Moon (París, 1979), se ocupase de poblar de 'Concerts à emporter' en un proyecto que toma el megalómano título de Blogothèque. En el bolso ya podemos llevar conciertos de Grizzly Bear, My Brightest Diamond, Au Revoir Simone, Arcade Fire, Beirut, Noah and the Whale o Sigur Rós y retratos de las ciudades de medio mundo.
En el jardín donde todos hemos fumado, en ese apartado de las ruidosas soirées de La Flèche d'Or se dan cita Vincent Moon y el grupo australiano Architecture in Helsinki para un apéro concierto-improvisatorio en que al canto tribal de Heart it races se unen los vecinos del afamado club parisino en ese rito chamánico que es el vídeo desde que los teléfonos móviles lo integran entre otras aplicaciones menos exitosas.
Porque la tribu nos llama y porque golpear el suelo con la planta de los pies se nos presenta como el plan más apetecible, las "Soirées de poche" de la Blogothèque proponen conciertos "bajo demanda" en apartamentos privados. Es de nuevo un ritual a la distancia entre la primera y segunda líneas de un libro de bolsillo en que sólo se necesita vestirse para la ocasión y recibir a los músicos con sus instrumentos y el chamán con su videocámara.
El disco de vinilo, la cassette y el disco compacto marcan la historia objetual de la música; el folklore, la verbena y el club determinan la historia del rito. Aunque no paralelas, las historias avanzan y en el salón de casa ya se prepara el escenario.